Catequesis de Mons. Escudero en Evangelización Digital
domingo, 18 de noviembre de 2012
domingo, 11 de noviembre de 2012
V - Un Dios creador del mundo
Mons. Esteban Escudero
La pregunta por los
orígenes. En la vida ordinaria, estamos tan metidos en los problemas y
ocupaciones de cada día, que no pensamos en algunas cuestiones que, sin
embargo, pueden tener repercusiones importantes para nuestro destino como
personas: ¿El mundo se hizo solo o lo creó un Dios
inteligente? ¿Venimos de la materia o venimos de Dios? ¿Es la casualidad, lo
irracional, el principio de todo o, por el contrario, el principio del mundo es
la razón creadora, la libertad divina, el amor de Dios? Las ciencias de la
naturaleza nos van explicando cada vez con mayor precisión cómo es el mundo, dando por supuesto el hecho familiar de que el
mundo existe. Mas esto constituye también un problema, el mayor de los
problemas: ¿Por qué existe el mundo?
¿Por qué existe el hombre?
La respuesta de la Biblia. La contestación que da la Revelación de Dios al
hombre sobre estas preguntas fundamentales es muy clara: “Al principio creó
Dios el cielo y la tierra. La tierra estaba informe y vacía; la tiniebla cubría
la superficie del abismo, mientras el espíritu de Dios se cernía sobre la faz
de las aguas. /.../ Dijo Dios: hagamos al hombre a nuestra imagen; que domine
los peces del mar, las aves del cielo, los ganados y los reptiles de la tierra.
Y creó Dios al hombre a su imagen, a imagen de Dios lo creó, varón y mujer los
creó” (Génesis 1, 1-2. 26-27).
miércoles, 7 de noviembre de 2012
Proposiciones de los participantes en el Sínodo sobre "Nueva Evangelización"
Se han presentado las Proposiciones que los participantes en
el Sínodo sobre “Nueva Evangelización y transmisión de la fe” han enviado al Santo
Padre Benedicto XVI. Este elenco de Proposiciones, se han distribuido en cuatro
secciones: la “naturaleza de la nueva evangelización”, el “contexto de la
misión actual de la Iglesia”, las “respuestas pastorales a las circunstancias
de nuestros días” y los “agentes/participantes de la nueva evangelización”.
Asimismo, durante la XXII Congregación General, la última
del Sínodo, en la que se votó la lista final de las Proposiciones, Benedicto
XVI dirigió unas breves palabras a los Padres sinodales:
“Ya que tengo la palabra -dijo el Santo Padre- aprovecho
para expresar mi saludo más cordial a los nuevos cardenales. Con este pequeño
consistorio he querido completar el consistorio de febrero, en el contexto de
la Nueva Evangelización, con un gesto de la universalidad de la Iglesia,
mostrando que la Iglesia es Iglesia de todos los pueblos, habla en todas las
lenguas y es siempre Iglesia de Pentecostés; no es Iglesia de un continente,
sino Iglesia universal. Efectivamente, era esta mi intención; expresar este
contexto, esta universalidad de la Iglesia; es también una hermosa
manifestación de este sínodo. Para mí ha sido realmente edificante, consolador
y alentador ver, aquí, el espejo de la Iglesia universal con sus sufrimientos,
amenazas, peligros y alegrías, con la experiencia de la presencia del Señor,
incluso en situaciones difíciles”.
“Hemos
visto como la Iglesia, también hoy, crece y está viva (...) Aunque si siente
vientos contrarios, la Iglesia siente sobre todo, el viento del Espíritu Santo
que nos ayuda, nos enseña el camino certero; y así, con entusiasmo redoblado,
estamos en camino y damos gracias a Dios porque nos ha dado este encuentro
realmente católico”, concluyó.
lunes, 5 de noviembre de 2012
Como la samaritana en el pozo
MENSAJE AL PUEBLO DE DIOS
Vigésima Congregación General
de la XIII Asamblea
General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
General Ordinaria del Sínodo de los Obispos.
“Gracia a vosotros de parte de
Dios, nuestro Padre y del Señor Jesucristo” (Rm 1, 7). Obispos de todo el mundo, invitados por el Obispo de
Roma, el Papa Benedicto XVI, nos hemos reunido para reflexionar juntos sobre “la nueva evangelización para la transmisión
de la fe cristiana” y, antes de volver a nuestras Iglesias particulares,
queremos dirigirnos a todos vosotros, para animar y orientar el servicio al
Evangelio en los diversos contextos en los que estamos llamados a dar hoy testimonio.
1.
Como la samaritana en el pozo
Nos
dejamos iluminar por una página del Evangelio: el encuentro de Jesús con la
mujer samaritana (cf. Jn 4, 5-42). No
hay hombre o mujer que en su vida, como la mujer de Samaría, no se encuentre
junto a un pozo con una vasija vacía, con la esperanza de saciar el deseo más profundo
del corazón, aquel que sólo puede dar significado pleno a la existencia. Hoy
son muchos los pozos que se ofrecen a la sed del hombre, pero conviene hacer
discernimiento para evitar aguas contaminadas. Es urgente orientar bien la búsqueda,
para no caer en desilusiones que pueden ser ruinosas.
viernes, 2 de noviembre de 2012
IV - Creo en Dios, Padre, Hijo y Espíritu Santo
Mons. Esteban Escudero
La pregunta por Dios. Son muchos los millones
de personas que creen en Dios. Los musulmanes rezan cinco veces al día a Alá,
el Dios único, Creador y Juez del mundo. Los hindúes afirman que todo en el
mundo procede de Brahma, aunque luego adoran multitud de dioses y diosas. Los
budistas guardan silencio ante el misterio de Dios y sólo esperan que, tras la
supresión de todo deseo en el mundo, gozar al final de la gran paz del Nirvana.
Así podríamos ir describiendo las distintas representaciones que tienen de
Dios, o de los dioses en el caso del politeísmo, las distintas religiones que
se han dado en la historia de la humanidad. Por eso, a todo creyente le puede
asaltar en algún momento estas preguntas: ¿todas las religiones son iguales? ¿Hablan
todas de la misma forma de Dios? ¿Son todas las representaciones de Dios
igualmente verdaderas? ¿Cómo es el Dios verdadero? ¿Será el cristianismo tan
sólo una forma, igual que las otras, de hablar de Dios?
La manifestación de Dios.
Aunque parezca extraño
decirlo, sólo Dios se conoce a sí mismo y lo que los hombres hemos dicho de él
a lo largo de la historia han sido siempre aproximaciones, basadas en las
huellas que él ha dejado en la naturaleza creada, en las experiencias de los
místicos de todas las religiones o en las imágenes que cada persona se ha ido
formando de él en su vida. Al igual como ocurre con cualquier persona de
nuestro alrededor, de la que conocemos la intimidad de lo que ella es, es
decir, sus sentimientos, sus anhelos, sus temores, sus proyectos etc., sólo cuando se nos abre en la
confidencia y nos habla de sí misma, igual pasa con Dios. Sólo cuando él se nos
ha manifestado y nos ha hablado de sí mismo, podemos decir que nos estamos
acercando a un conocimiento más verdadero de él, aunque nunca la inteligencia
finita del hombre podrá comprender plenamente el misterio de Dios.
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